La Huerta Noble

Situada en el paraje de la Higuera, lindaba por el sur con las marismas del estero de
La Redondela, hoy nombrado impropiamente ría Carreras. Tenía en el momento de su adquisición
10 fanegas y como huerta de regadío aparece junto a la ya citada finca de 132 fanegas que estaba puesta
con 6.000 estacas de olivos, de 3 años, (hoy el Olivar), con molino de aceite y almazara con 40 tinajas
que tenían una cabida para 400 arrobas.
En esta finca, la Huerta Noble, es donde D. Manuel Rivero, apodado "el Pintado" por una mancha roja que
le cubría parte del rostro (angioma), emprendió las mayores reformas: amplió y renovó
el viejo molino de aciete, cercó la huerta con un gran muro de cal y canto para evitar la entrada de agua
salada en las mareas, todo ello después de haber ganado varias fanegas de tierra a las marismas, rellenándolas
con tierras de las inmediaciones; embelleció la huerta con calles del mismo material de cal y canto y ladrillos
que partían, en forma de rayos de sol, desde la casa principal hacia
otra calle que recorría todo el muro de cerramiento de la huerta, adornadas todas ellas con flores, bancos
y emparrados.
Alrededor del muro que cerca la huerta adosó un precioso Vía Crucis (hoy muy deteriorado) con azulejos de tonos
azules traídos de Holanda. Y, junto a la casa, construyó el oratorio privado.
Pero la más admirable construcción que emprendió en esta finca fue el inmenso y bello palomar.
Documentación: Antonio M. Cabanillas